APOYO A LOS JOVENES ABOGADOS

 

 

José Roberto Romero M.

Vicepresidente, Romero Pineda & Asociados

 

 

Una de las grandes ventajas de la carrera de Derecho es que desde tempranos ciclos muchas universidades estructuran los horarios con clases matutinas y vespertinas,   para permitir a los estudiantes realizar prácticas jurídicas en tribunales, oficinas públicas, bancos o despachos privados. La dualidad academia-trabajo en la vida estudiantil es una tremenda ventaja competitiva que permite al alumno comenzar a palpar la realidad de la carrera; ésto  no se encuentra en muchos países cuyos pensum demandan tiempo completo de estudio.

 

Desde que tengo memoria laboral, hemos siempre contratado en nuestra firma a abogados jóvenes, algunos de los cuales comenzaron como colaboradores jurídicos y al graduarse se incorporaron al grupo de abogados asociados. Hay quienes se gradúan, se van a cursar maestrías en el exterior y regresan, mejor posicionados y con mayores conocimientos. Hace muchos años yo fui uno de esos colaboradores, que se volvió abogado y notario, luego Máster y más tarde socio de la firma. Mi vivencia me animó a siempre apoyar a jóvenes colaboradores jurídicos a comenzar sus prácticas con nosotros y a considerar jóvenes abogados, con talento, que estén dispuestos a desarrollarse profesionalmente con nosotros.

 

En muchas ocasiones el dilema es-¿contrato a un abogado con experiencia o contrato a un abogado joven y lo moldeo a mis necesidades? Cuando la necesidad apremia, gana el primero y cuando hay tiempo para formar a alguien, la segunda opción es válida; todo depende del proyecto en el cual participará el colega.

 

Los abogados jóvenes son como una esponja ante el aprendizaje, siempre están dispuestos a conocer más y a acompañar los grandes retos profesionales que se nos  presentan; llámense juicios complejos, adquisiciones de activos o empresas, auditorías legales, análisis de largos contratos, manejo de inversiones nacionales o extranjeras, temas laborales, etc., volviéndose su aporte fundamental, pues generalmente reciben tareas de redacción, análisis e investigación que demandan muchísimas horas. El reto es mayor cuando los abogados jóvenes son bilingües y ponen a prueba sus conocimientos de inglés legal, redacción de reportes y comunicaciones en inglés.

 

Nuestra experiencia indica que las abogadas jóvenes tienden a ser más detallistas, meticulosas, observadoras, con buena intuición y capacidad de análisis fino. Estas cualidades las hacen ideales  para analizar contratos, investigar entidades y acompañar  reuniones con clientes y contrapartes. El toque femenino siempre realza una reunión y la retroalimentación es interesantísima – captan detalles, el lenguaje corporal de las  partes y mensajes sublimes cruzados.

 

Sabemos que muchos profesionales jóvenes están de paso en nuestra organización y que van a tratar de aprender lo más que puedan para buscar otros horizontes en la carrera. Hay que aprovechar esa energía positiva, pues trae muchos beneficios mutuos. Sin embargo, siempre existe el riesgo, para una firma que tiene abogados jóvenes, para que al cabo de unos años de formarlos e invertirles tiempo, vuelen hacia otras oportunidades, cargando la firma con los costos ocultos de la aventura. Por ello es importante que desde sus inicios, los abogados jóvenes conozcan los valores de la firma, tengan clara la ética profesional esperada, se sometan a un contrato de confidencialidad y sepan que los clientes que van a conocer y atender son la razón de ser del despacho; y como tal merecen completo respeto y la mejor atención de sus asuntos.

 

En estos tiempos corresponde a “los millenials” adaptarse a las firmas en que ingresen, poniendo sus destrezas tecnológicas, manejo del internet y redes sociales para desarrollar nuevas culturas de trabajo y eficiencias, en beneficio de quienes los contraten y sus clientes. El reto es identificar el talento, apostarle a su desarrollo y marcarle un rumbo organizacional a seguir.

 

En el pasado, muchos lo hicieron con quienes hoy estamos en la juventud de la madurez; nos toca, sin duda, apoyar a quienes hoy están en la madurez de

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